Para la Iglesia.
Para los Grupos Pequeños
Los Grupos Pequeños son un grupo de personas que se reúnen semanalmente bajo la dirección de un líder, con el fin de experimentar un crecimiento espiritual, relacional y evangelístico, y su intención es la de tener un mayor número de personas cada día. Esta idea nació en el corazón de Dios y se plasmó en el Antiguo y Nuevo Testamento, está direccionada para todas las iglesias – grandes y pequeñas y para todos sus segmentos. Es importante mencionar que fue el modelo de la Iglesia Adventista en sus primeros días, lo que propiciará un ambiente para el desarrollo pastoral y espiritual de los miembros.
La Clase Bíblica se ha revelado como uno de los medios más eficaces para llevar el conocimiento de Jesús a las personas. Una Iglesia que demuestra amor por las personas por quien Cristo murió, no excluirá de su programa semanal la realización de las clases bíblicas.
Llamando a los doce en derredor de sí. Jesús les ordeno que fueran de dos en dos por los pueblos y aldeas. Ninguno fue enviado solo, sino que el hermano iba asociado con el hermano, el amigo con el amigo. Así podían ayudarse y animarse mutuamente, consultando y orando juntos, supliendo cada uno la debilidad del otro. De la misma manera envió más tarde a setenta. Era el propósito del Salvador que los mensajeros del Evangelio fuesen asociados de esta manera. En nuestro propio tiempo, la obra de evangelización tendría mucho más éxito si se siguiese fielmente este ejemplo. Evangelismo, pág.52
El objetivo de este modelo de discipulado para la Iglesia Adventista del Séptimo Día en el territorio de la División Sudamericana, es cumplir con la gran comisión dejada por Cristo y abreviar su retorno a este mundo, terminando la predicación del evangelio con la multiplicación de discípulos.